lunes, 17 de mayo de 2010

Definición y sentido de los cambios tecnológicos

Es conveniente detenernos en algunos conceptos que son cada vez más de dominio común, con la finalidad de profundizar en su sentido, sus efectos y su trascendencia en la educación, que es el tema que nos interesa.

1.La digitalización
La digitalización tiene muchas ventajas y posibilidades, y estas se hallan vinculadas a la posibilidad de datos y corrección de errores, básicos en el suministro de la información. A esto hay que sumarle que la digitalización permite contar, al mismo tiempo, con el texto y la imagen.
Estamos ante una tecnología de integración, lo cual implica el modo cómo la digitalización acelera los procesos y adquiere velocidad. Cabe recordar que a lo largo de la historia se ha observado que la mayor parte de las tecnologías son de sustitución. Es el caso, por ejemplo, del automóvil que reemplazó a la diligencia, el fax al télex y al correo. Son técnicas que se suceden unas a otras en el tiempo. El caso de las tecnologías de integración es diferente, porque son producto más bien de la convergencia, y lejos de producir un paso más en la evolución del sistema, modifican sustancialmente el conjunto de éste.
Si comparamos el tiempo de la evolución biológica con el del desarrollo técnico, mientras el primero ha durado millones de años, el segundo solo un puñado de siglos. El desarrollo de la inteligencia del hombre que se orienta a develar los misterios de la vida, de las leyes de la naturaleza y de la sociedad, aceleraron significativamente el proceso de comprensión. La tecnología digital permite una mayor velocidad en el procesamiento de la información, como también nos introduce en el mundo de la realidad virtual. La definición de lo virtual es compleja y hasta controvertida, pero hay quienes consideran que estamos frente a una simulación informática del espacio tridimensional, más aún, que podría conducir a confundir el sentido de la realidad. La digitalización permite integrar el mundo de la imaginación con lo real, eliminando entre ambos las distancias físicas, y aun las temporales, ya que transporta la información a la velocidad de la luz.
En la era de la digitalización, la informática y las computadoras, como ya ha sido señalado, la relación que el público establece con sus productos es de carácter individual. Las maquinas trabajan sobre un modelo individual y no con el individuo como parte de un grupo, que tiene preferencias en el consumo por razones familiares, de sexo, de edad o de segmentos. Esto contribuye a la anulación de las limitaciones geográficas, porque no hay necesidad de estar en un sitio en particular, y es posible cambiar el sentido de la ubicación espacial y de trabajo. Expresión de esto es el correo electrónico, un medio asincrónico que, como otros, propicia tipos de comunicación que no tienen que producirse en tiempo real (Negroponte, 1995).
Pa Nocholas Negroponte, optimista y fascinado frente a todos estos fenómenos que estamos experimentando, la digitalización generará diversos problemas como la falta de privacidad, y el robo de datos. Transformará radicalmente el trabajo, creará un lugar de trabajo digital y abundará la desocupación.
Considera, sin embargo, que la era digital no se detendrá, y que tiene cuatro características que permitirán su triunfo: la descentralización, la globalización, la armonización y la motivación.
Es un hecho que asistimos al fin de las sociedades centralizadas. Para los defensores acérrimos de la digitalización, como Negroponte, hay una nueva generación que emerge el paisaje digital, libre de prejuicios, y de las limitaciones de la proximidad geográfica como base para la amistad, la solidaridad, el juego y la política del buen vecino. “La tecnología digital podrá ser la fuerza natural que impulse a los hombres hacia una mayor armonía mundial”. Asimismo, añade, ésta afianza nuevos tiempos de colaboración, de lenguajes comunes que permiten comprenderse más allá de las fronteras, permite ver las cosas desde perspectivas diferentes. Esta visión indudablemente optimista, pero compartida por muchos otros, se ocupa del tema olvidándose los graves problemas que las sociedades arrastran y a los cuales no se ofrecen soluciones, como también ignora los efectos de diferenciación que el acceso a la tecnología propicia, y que necesariamente ponen en cuestión este mundo soñado, integrado, y esta supuesta armonía mundial.

2.El hipertexto
Una de las características que aparece como propia a las nuevas tecnologías de información es la independencia del individuo frente a los lugares, o dicho de otro modo, la desaparición de los límites geográficos. Se puede comparar a la desterritorilización con el hipertexto, en el cual se borran los límites de la pagina impresa. Se trata del transito a una estructura no secuencial, que abre más de un camino, y que permite que sea el lector quien elija y se mueva frente a una pantalla interactiva.
Definido en otros términos, el hipertexto constituye un conjunto de bloques de texto que se conectan mediante nexos que marcan el itinerario posible para el usuario. George Landow precisa que no es necesario realizar la distinción entre hipertexto e hipermedia (texto que incluye la información visual, sonora, animación y otras). “Con el hipertexto me referiré a un medio informático que relaciona información tanto verbal como no verbal”.
A medida que el lector se mueve por una red de textos, desplaza constantemente el centro, y por lo tanto el enfoque o principio organizador de su investigación y experiencia. En otras palabras, el hipertexto proporciona un sistema que puede centrarse una y otra vez y cuyo centro de atención provisional depende del lector, que se convierte así en un verdadero lector activo, en un sentido nuevo de la palabra. Una de las características fundamentales del hipertexto es estar compuesto de cuerpos de texto conectados, aunque sin eje primario de organización. En otras palabras, el metatexto o conjunto de documentos, el ente que se conoce como libro, obra o texto en el campo de la imprenta, carece de centro. El hipertexto se experimenta como un sistema que se puede descentrar y recentrar hasta el infinito, en parte porque transforma cualquier documento que tenga más de un nexo en un centro pasajero, en un directorio con el que orientarse y decidir a donde ir a continuación.
Para Alejandro Piscitelli, el hipertexto esta asociado a una grave crisis de paradigmas, incluso a una esclerosis del pensamiento social dominante, por la ruptura de la secuencialidad como la forma privilegiada de contar el mundo (Piscitelli, 1995). No es un asunto solamente técnico, sino de caracteres cultural porque el hipertexto reubica los saberes y el lugar de los productores y los consumidores. Desde la oralidad, nuestra experiencia cognitiva tiene una forma secuencial que marca las formas de narrar y de contar. La educación, y sobre todo su institucionalización a través de la escuela, conforman un tipo de saber como suma de aspectos, unos separados de los otros, y con escasa relación entre ellos. El hipertexto es la ruptura de este modelo, porque las relaciones y vínculos entre los sentidos pasan a manos de los lectores o usuarios y porque el significado se convierte en el producto de una construcción social.
Hay de por medio una nueva actitud, en la cual el sujeto participa de la elaboración del sentido, transitado por muchos caminos. El conocimiento es un producto no solamente de quienes programan o son los autores, sino fundamentalmente de quienes hacen uso de él y lo aplican. Volviendo al planteamiento de la crisis de paradigmas, lo esencial es que el hipertexto consagra una visión que no muestra solamente un camino, una interpretación, un modo de acceder a la información; expresa de mejor manera el carácter mismo de la vida social, que de por si es el producto de muchos elementos, experiencias, todas ellas variadas y contradictorias.
No dejan de suscitarse muchas críticas al hipertexto. Ha quienes sostienen que se pierde tiempo, que el enlace tecnológico no permite discernir sobre los argumentos o razones explicativas más importantes o menos importantes, y que además requiere el manejo de muchas competencias, así como de recursos económicos e intelectuales. Sin embargo, lo más mas interesante de este concepto es que nos acerca, como ya ha sido dicho, a un sujeto con mayores recursos para incursionar en la búsqueda de información, a la constatación de una pluralidad de interpretaciones, de modos de ingreso al saber, y de respuestas posibles, y por lo tanto a una revaloración del sujeto autónomo. Todo ello demanda necesariamente una educación de calidad, que le permita a los educandos adquirir las competencias adecuadas para emprender las búsquedas necesarias y obtener las mejores respuestas.

3.La realidad virtual
Este término actualmente fascina a algunos, atemoriza a otros y preocupa a los estudiosos de la comunicación y la cultura, fundamentalmente porque se insiste en que no se trata de una moda pasajera, sino de una nueva forma de acceder a lo real. Estaríamos así ante un cambio cultural, ante el desarrollo de nuevas formas perceptivas, que permiten captar y acercarse a otros espacios, situaciones y pensamientos.
Hay una muy importante diferencia que vale la pena mencionar, y que enlaza este concepto con nuestra reflexión sobre la imagen. Si bien antes nos vinculábamos y girábamos alrededor de las imágenes- en el caso de los medios audiovisuales-, ahora, con lo virtual, vamos a girar dentro de ellas. Ya no solamente las miramos y recorremos con los ojos, ahora es posible penetrarlas, mezclarnos con ellas y ser arrastrados por su fuerza y su propia lógica. Pero las imágenes virtuales son más que imágenes, nos transportan a los mundos a las cuales éstas pertenecen (Quéau, 1995).
Un mundo virtual es una base de datos gráficos interactivos, explorable y visualizable en tiempo real en forma de imágenes tridimensionales de síntesis capaces de provocar una sensación de inmersión en la imagen. En sus formas más complejas, el entorno virtual es un verdadero “espacio de síntesis”, en el que uno tiene la sensación de moverse “físicamente”. Esta sensación de “movimiento físico” puede conseguirse de diferentes formas, la más frecuente consiste en la combinación de dos estímulos sensoriales, uno basado en una visión estereoscópica total y el otro en una sensación de correlación muscular, llamada “propioceptiva”, entre los movimientos reales del cuerpo y las modificaciones aparentes del espacio artificial en que se está “inmerso”.
El concepto popular sobre la computadora fue que ésta tenía la capacidad de proyectar y ampliar o mejorar el intelecto de las personas. Algo así como un amplificador de sus capacidades. Sin embargo, esta impresión empieza a cambiar cuando se piensa que es posible ampliar la presencia física del individuo, tanto porque es factible en tiempo real conversar y ver a personas a miles de kilómetros de distancia, tomar decisiones compartidas, realizar encuentros con otros, como penetrar en otros lugares a través de la realidad virtual.
Hoy el asunto de la realidad virtual está aún en sus inicios, aunque ésta será una tecnología que ocupará un lugar muy importante ya entrado el siglo XXI. Es conveniente diferenciar la realidad virtual de la informática ubicua, mencionada anteriormente. La informática ubicua, que está en todas partes y en cualquier lugar, le da fuerza y existencia al mundo, magnifica sus posibilidades, a la inversa, recrea mundos imaginarios, que no tienen que ver con la existencia inmediata. Esta última intenta crear un mundo dentro de la memoria del ordenador, utilizando gafas especiales y joysticks para estimular el desplazamiento por el espacio y el tiempo. Pero la informática ubicua y la realidad virtual se complementan. Mientras el ordenador invisible (la informática ubicua) reforzará infinitamente el mundo que existe, poniendo inteligencia en los objetos inanimados que nos rodean, la realidad virtual en cambio, nos pone dentro del ordenador. Es un poderoso instrumento científico además de un material de gran formación una fuente de entrenamiento (Kaku, 1998).
El gran debate que está detrás del tema de lo virtual, es el de la realidad y su sentido, y si cambia o no nuestra idea de la relación con lo real. Más aún, lo virtual permitirá un tipo de experiencia con lo real diferente. A pesar de que estas vivencias son provocadas por una serie de elementos artificiales, pueden pasar a formar parte de nuestras experiencias sensoriales. No son sólo ilusiones, por sus características nos permiten ingresar en determinadas realidades, explorarlas, incluso tocarlas. Nuestro cuerpo cumple una relación directa y activa, porque no solamente recibe inmóvil y pasivamente, como en el caso de otras tecnologías, sino que participa, se mueve e interviene. Las técnicas virtuales nos permiten transportarnos a múltiples lugares o situaciones simuladas y experimentar dentro de ellas, es decir, desplazarnos a un mundo simulado. Hay claramente una correlación entre movimientos del cuerpo e impresiones visuales. Es decir, no se trata solamente de evitar la distancia y acercarse, de dejar atrás la contemplación, sino de introducirse en los detalles, en las particularidades y, sobre todo, de adoptar distintos puntos de vista o lugares, o roles como el del cirujano, del futbolista, de un misil, etc. (Quéau, 1995).
Más aun, nos remite a un tema sumamente importante, y es el del nivel de la representación. Vale decir que mientras ciertos medios de comunicación transmiten señales analógicas, es decir análogas al fenómeno representado, como es el caso, por ejemplo, de la televisión, otras, como las virtuales, no tienen nada que ver con este tipo de representación analógica. Primero, porque las imágenes a las que se accede son digitales, producto de modelos lógico-matemáticos, y porque ya no estamos frente a representaciones, sino a simulaciones, simulaciones numéricas, simbólicas, creadas por el hombre. La interrogante es ¿qué clase de verdad pueden darnos a conocer o a comprender las representaciones digitales? (Quéau, 1995).
Es por eso que en el debate y la reflexión sobre la realidad virtual hay de por medio cuestiones filosóficas y estéticas. Cabe añadir que la imagen que representa la realidad, la imagen analógica, es fría, está constituida por modelos, por representaciones. La imagen virtual es diferente, puede llegar a permitir sentir, a constituirse en sustancia porque se produce una percepción física de las cosas. Este es un tema abierto y aún ciertamente especulativo.

4.La simulación
La simulación implica desarrollar acciones de “suplencia”, que permiten que lo ocurrido corresponda con esto. Es decir, recrear lo más fielmente posible una situación o lugar, amplificando la sensación de estar allí, ofreciendo imágenes con una cantidad de información, y con una gran definición de color y sonido. Este tipo de simulación puede darse cuando aquello que se está simulando se conoce, es decir, cuando el usuario conoce el referente. Pero aun cuando el usuario no lo reconozca también es posible, porque se puede hacer uso del extenso saber social difundido. Incluso, cuando no existe referente existencial o abstracto, es posible que la simulación se orienta hacia el futuro. A esto contribuyen el cine y la televisión.
Jesús Martin Barbero define la simulación como un juego de ausencias, que es posible porque la técnica permite realizar operaciones que dan lugar a un artificio, “esto es, capaz de inventar un mundo que en lugar de dejarse representar se da en la mediación que desde la técnica lo transforma en virtual”. Cabe señalar que la tecnología nos conecta con lo global, se convierte en un vínculo, que desconoce las herencias culturales, pero que reafirma el entorno tecnológico en que habitamos.
Es importante volver sobre la evolución de las computadoras. Durante largo tiempo éstas fueron concebidas y utilizadas como recursos, como herramientas, como instrumentos cada vez más potentes y poderosos. Permitían calcular más rápidamente, procesar información, ordenarla; eran una extensión de la inteligencia humana, y la potenciaban. A esta etapa en la cual la relación con la maquina era evidentemente exterior y mucho menos comprometida con las necesidades personales de los individuos, le sucede otra en la cual las computadoras despiertan el interés personal, atienden necesidades individuales, y son utilizadas para simular, navegar e interactuar. En ese sentido se han producido muchas transformaciones. Mientras hace 15 años el usuario de la computadora le daba órdenes a las máquinas para realizar ciertas funciones, hoy en día se manipulan escritorios simulados.
La simulación crea la posibilidad de probar, experimentar, ensayar y confrontar. Implica necesariamente una actividad participativa del usuario, lo cual podría contribuir al aprendizaje.

5.La interactividad
Nos encontramos frente a nuevas relaciones y nuevos conceptos que aparecen como producto de la presencia de la tecnología. Así, el tema de la interactividad cuestiona la naturaleza “silenciosa” y pasiva de la relación con la televisión y otros medios audiovisuales. La opción de la interactividad, la autoconstrucción de metas y la capacidad para alcanzarlas en la virtualidad de la pantalla, puede generar actitudes de autosuficiencia con consecuencias no previstas, tratándose de sujetos en formación.
Se ha iniciado el transito de la centralización a la autonominación y la interactividad, aunque hay aún un largo camino que recorrer. Alejandro Piscitelli considera que es necesario investigar “cuál es la estructura, los contenidos, el espacio de creación y las bondades reales que encerraría ese mundo interactivo, y qué relación guarda con el cacareado universo de los multimedios”. Afirma el autor que existen escalas crecientes de interactividad que van desde ver y leer en un extremo, interrogar, jugar y explorar en el medio, que termina en construir y componer por el otro.
Las redes ofrecen una posibilidad de interactuar porque conectan y establecen diálogos diversos, absolutamente informales, que no están sometidos a control alguno y sin límites territoriales. Las limitaciones para alcanzar estos beneficios son de tipo económico, social o lingüístico, y tienen que ver con los recursos y el manejo de competencias para acceder a éstas.

6.Internet
Uno de los cambios más profundos que se está produciendo es el de las redes telemáticas. En este nuevo sistema de interrelación a distancia, la red internet es hoy en día la expresión más importante, teniendo su base en representaciones que circulan a través de las pantallas de los ordenadores. Estas redes permiten transferir de manera cuasi instantánea sonidos, textos, imágenes y base de datos, de un punto del planeta a cualquier otro, y desde un hogar a otro. Se trata de una estructura horizontal e interactiva, que además conserva memoria de todo lo que ha sido transferido.
Internet no esta basada en una estructuración territorial, aunque también incluye un sistema de conexión entre las redes locales y nacionales (…) Numerosas redes incluidas en Internet han sido diseñadas en función de criterios profesionales, o simplemente en función de servicios que pueden resultar de interés para cualquiera de sus usuarios, independientemente de su ubicación geográfica.
El 21 de noviembre de 1964 no había profetas ni sabios que invocasen la sabiduría de la era de la información cuando media docena de científicos reunidos en Boelter Hall, sede del Departamento de Ciencia Informática de la UCLA, decidieron conectar su ordenador con el ordenador del Instituto de Investigación de Standford, cerca de Palo Alto. Arpanet conectó inicialmente sólo cuatro lugares. En 1971 sólo había dos docenas de lugares, en el 74 había crecido hasta 62, en el 81 superaba los 200. Hoy en día, Internet crece al colosal ritmo del 20 por 100 trimestral y se duplica cada año, desde 1988.
La cantidad de información y la velocidad con la cual ésta es almacenada aumenta vertiginosamente. En 1996 se podía acceder a unos 70 millones de páginas en internet. Afirma Michio Kaku que en el año 2020 internet accederá a la suma total de la experiencia humana en este planeta, al conocimiento y la sabiduría colectivos de los últimos 5 mil años de historia registrada.
Hay autores que comparan la repercusión de internet con la que tuvo el tipo móvil de Gutemberg en el decenio de 1450. Si recordamos, antes de la invención de la imprenta por Gutemberg sólo había unos 30 mil libros en toda Europa. Poco tiempo después, en el año 1500, Europa había sido inundad con más de 9 millones de libros, que crearon las condiciones, sembraron la curiosidad y prepararon las condiciones para los movimientos intelectuales que estimularon el fermento intelectual que tuvo listo el terreno para el Renacimiento. Internet representa una serie de posibilidades para la educación, que no podemos dejar de mencionar. El conocimiento enclaustrado o presente sólo en bibliotecas y libros circula de otra manera y es ofrecido a todos aquellos que pueden tener condiciones técnicas mínimas de acceso a la red. Se estimulan los contactos, encuentros, el trabajo en equipo, las nuevas formas de organización del trabajo. Actualmente, en torno a las redes de internet se vinculan 100 millones de usuarios, y su capacidad autónoma de crecimiento es evidente y de enormes proyecciones. Sin embargo, en el acceso a internet se presentan una serie de dificultades de transito, que tienen que ver con los cuellos de botella de los anchos de banda, con la necesidad de mejores interfaces y la creación de agentes y filtros personalizados.
A pesar de todos los beneficios antes señalados no es posible dejar de mencionar que si bien internet es una red abierta, no es una cooperativa. Ya Bill Gates en su libro Camino al futuro, escrito el año 1995, sostiene que así como Microsoft ha sido líder en la era de la PC, no necesariamente lo será en la era de las redes y que está abierto el terreno para ver quienes dotarán la infraestructura técnica, el hardware y el software de las autopistas de la información.
Windows se ha convertido prácticamente es un idioma. Personas de diferentes lugares, culturas y lenguas de todas partes del mundo emplean la misma interfaz, siendo Windows el producto de una victoria comercial en la dura punga por la competencia. Más allá de este hecho, lo que esta sucediendo en la red es un cambio de poder de los estados a los negocios, y ahí internet juega un papel fundamental. Hay que anotar, para finalizar, que internet se encuentra en sus inicios. No es igual al cina, que supuso una experiencia con la imagen, a través de la ficción narrativa, en la sala oscura; ni tampoco a la televisión, que sedujo al público y desarrolló formas de identificación y de emotividad. Sus posibilidades comerciales, económicas, de contacto y de acceso al conocimiento son indudables, pero de sus efectos culturales seremos testigos en los próximos años.

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